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QUE TU HOMBRE NO LEA ESTO

Por Carolina Ángel Carson

Cuando abrí la puerta y vi a una de mis mejores amigas con los ojos hinchados de llorar, despeinada y pálida, pensé de inmediato en que había sido víctima de una violación o algo parecido, en esta ciudad en donde abordar el metro después de las 10 de la noche es algo así como meterse a una sala de cine porno en una cárcel.

De inmediato se lanzó a mis brazos y gimoteando me dijo “me está engañando….ese *#x@-./#  me engaña y yo ya lo sospechaba”. Pero con quién? Le pregunté, me has dicho que va de la oficina al trabajo, que salen a cenar, que van al cine y que tu eres su postre favorito todas las noches.

“Con una ciber-zorra – está enredado con una *@#-* en internet y le encontré un facebook paralelo en el que se intercambian fotos y se mandan mensajes de amor” ….. pero…. Se han visto? Se han acostado, los has pillado en algún lugar? , de dónde es la ciber-zorra?

“Vive en Kirkenes, Noruega, es rubia, alta, piernas delgadas, no gruesas o gordas como las mías, tiene 45 años pero parece de 30 y lo peor amiga….creo que es ninfómana” …. En ese momento no sabía si echarme a reír o llamar a un psicólogo o un sexólogo o a los productores de la serie de Sofia Vergara porque, en ese momento, era tan ridículo lo que me contaba mi devastada amiga que no podía creer que una mujer casada durante 18 años estuviera siendo víctima de la cyber-infidelidad con una cibernauta que vive a mas de 10 mil millas de distancia.

“Le ha prometido que va a ir a verla y ella le ha dicho que para ahorrar le compre el boleto de avión y que se ven acá en la ciudad, mi matrimonio está acabado”  concluyó mostrándome una foto impresa de muy mala calidad con la mujer que supuestamente le está robando su hombre a través de las redes y el mundo cibernético.

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Tras calmarla le recordé que hacía dos semanas su esposo había pedido un préstamo al banco para resolver problemas económicos de hogar y que un viaje a Noruega cuesta por lo menos 5 mil dólares por lo que,  por más ganas que tuviera de conocer a su ciber-pareja, el factor money no se lo iba a permitir.

Bueno y como mi editor no me perdonaría que mi nota no tenga un ingrediente científico con fuente y todo, me puse a averiguar sobre la ciber-infidelidad y la que terminó asustada y con las alarmas prendidas fui yo.

Recientemente la Universidad Tecnológica de Texas realizó una investigación para determinar si la infidelidad por internet es tan dolorosa como la física. Y, oh sorpresa, la investigadora Jaclyn Cravens quien cuenta con un doctorado en Terapia de Matrimonio y Familia,  logró establecer que quien la sufre siente el mismo dolor que quien ha sido engañado físicamente. La investigadora usó datos del portal Facebookcheating para determinar efectos y emociones en las victimas.

“Hay quienes sostienen que si la infidelidad descubierta es cibernética o limitada a internet, no debería ser tan dolorosa” afirma Cravens. En su trabajo la doctora descubrió que muchos de los problemas de las parejas que trató, estaban relacionados con el uso de las redes sociales.

 

Señales de advertencia

Facebook ha cambiado la dinámica de las relaciones, se trata de una red en la que todos quieren mostrar lo que hacen, con quien están, a donde van y a menudo crean un submundo en el que desahogan frustraciones, expectativas y sueños, un submundo que en muchos casos es totalmente irreal.

Si tu hombre por ejemplo, ha comenzado a llegar más tarde a la cama, o ha comenzado a contarte que en internet supo que una fulana se operó los senos, hay que estar alerta. Recuerden que ellos son de Marte y su cerebro funciona de acuerdo con su ego, siempre quieren lucir la nueva presa y terminan delatándose.

Si  notas que se lleva la tablet a la cama y que mientras tú lees una revista él se acomoda para escribir sin que lo veas, bueno te están enviando una señal. Ahora hay casos críticos que afectan la vida sexual, cuando te duermes y él se queda en el estudio ‘trabajando’ y ves que su frecuencia sexual disminuye, te están enviando una señal. Cuando notas su felicidad tras una sesión cibernética y no logras saber por qué, o cuando no suelta las redes ni para ir al baño, te están enviando una señal.

Independientemente de lo que mi amiga llama las ciber-zorras, que las hay, cazamaridos virtuales que ponen fotos que no tienen nada que ver con ellas, e independientemente de la adicción a la pornografía que en muchos casos es causa de dolorosas separaciones, la Internet y las redes sociales han abierto una ventana para todos, para nuestros hijos, padres, amigos, parejas y para nosotras mismas, en donde podemos mirar lo que queramos.

Pero al igual que en la infidelidad física, opino yo, en la virtual, también hay que indagar las causas. Por qué a tu pareja le gusta más el chat que conversar contigo? Por qué prefiere a la cibernauta noruega para sus fantasías sexuales inalcanzables? Por qué la comunicación personal se interrumpió dando prioridad a lo que llega a través de un ordenador? La culpa es de la ciber-zorra o de quien la busca? Mmmmmm?

Creo que detrás de todo están las mismas respuestas, la infidelidad es sólo una y se produce cuando han dejado de quererte, por la razón que sea. Hasta me parece peor que un hombre te cambie por una expectativa virtual remota y no prefiera un cuerpo perfumado y listo para el amor en su propia cama y ‘con la mujer que ama’.

Para quienes se preguntan si la infidelidad cibernética se puede solucionar para reunir a la pareja nuevamente, las noticias no son buenas. El estudio de la Universidad Tecnológica de Texas  concluye que los efectos son los mismos que en la infidelidad física y que por tanto la solución es igual de difícil.

Con más de mil millones de usuarios de Facebook en el mundo y millones de parejas afectadas por la falta de comunicación, la infidelidad virtual va a seguir siendo un problema y ahora acabo de entender a mi amiga y para ser honesta, hasta le estoy cogiendo fobia a las redes.

Además les prometo una nota sobre las ciber-zorras, una nueva especie que ronda las redes a través de los llamados dating-sites, que en muchos casos no son más que sitios en los que caen los inocentes y ávidos de sexo barato, ciber-depredadores, que buscan en el mundo virtual lo que no se les ha perdido en el mundo real. Hasta la próxima.

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3 comentarios

  1. Julian Alberto
    08/15/2015

    Bueno… muy bueno pero tiene una grave falla … la infidelidad virtual no es solo de los hombres. Las mujeres tambien andan pescando en Internet y mirando a ver que consiguen. No somos solo nosotros los pecadores Carolina!!

    Responder
  2. Ana Maria Gallo
    08/15/2015

    Ya es hora de parar a los infieles **#@##@@ el que es infiel por cualquier medio es infiel siempre. No hay que culpar a las tentaciones sino a los que caen en ellas.

    Responder
  3. Claudia Hoyos
    08/16/2015

    Hasta que punto podríamos afirmar que el tener un a pareja virtual. Ojo: no hablo de cachos y sexo virtual, pueda llegar a general sentimientos tan reales como los que te genera una pareja real…
    ¿… Sería válido, traer a este siglo La María de Isaacs y cambiamos cartas por pantalla …?

    Responder

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